Desde el punto de vista del cine, el gobierno es el mal.
Este odio se estableció por un motivo muy sencillo, y es que el gobierno
eliminó la mayoría de las subvenciones.
De las pocas películas que se hacen en este
país, la gran mayoría están en cartelera tan solo una semana. Es una buena fórmula
para que algunos se llenen sus bolsillos y que baje la calidad del
producto que vemos. A nivel personal, hace años que no veo
una película buena española a la altura de muchas extranjeras, está
claro que algo está pasando.
La otra fue la famoso subida el IVA del tipo
reducido al general de un 8 % al 21%. Evidentemente, esto cabrea a cualquiera. Entiendo que
el déficit nos endeude. Que se haga
para la sanidad y educación tiene su lógica, ¿pero para el cine? Seamos realistas,
el cine tiene más entretenimiento que cultura, y no hay ventajas fiscales
en el entretenimiento. ¿A quién quieren engañar? Lo único que ha hecho es que
menos gente vaya al cine. Suerte que los cines se han puesto un poco las pilas
y tienen ofertas para volver otra vez a sus cines, sino ya no quedarían ya
salas en España.
Ahora
es cuando el gobierno le echa la culpa a las descargar de Internet. Por favor
señores, ya es hora de que se pongan la pilas si ven que no funciona este
modelo. ¡Pues hagan un cambio!. La gente
quiere ver en su casas la película el día que se estrena, en su proyector 5.1.
Hoy en día hay gente con mejores equipos en sus hogares que en los
propios cines. Lo que no puede ser es que aún sigamos dando continuidad a
un sistema tan obsoleto que, primero emite las películas en salas,
luego las pone en alquiler, seguidamente online y, por último, las pone a la
venta.
Per: Julien Betoret
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